Recuerdos del Culturalismo: El Júpiter, nuestra última palabra

Esta temporada va tocando a su fin y qué duda cabe de que su cierre no ha sido, ni mucho menos, el deseado. Pero aún no hemos dicho nuestra última a palabra. Nos queda una última ilusión en juego. Nuestros brillantes Juveniles aún no han terminado y, además, tenemos otra cuenta pendiente. El Júpiter nos lleva haciendo soñar y disfrutar mucho tiempo y todo gracias a la excelente labor del que ha sido su director de orquesta durante varias temporadas: Ramón González.

Nuestro filial se juega ascender a Segunda B (aunque ahora tengamos que llamarla de otra forma). La cuestión es, ¿sabíais que no es la primera vez que pasa? Vamos a conocer el último antecedente que tenemos de nuestro segundo equipo luchando por ese sueño. Y para ello, nos vamos a 1992. En aquel entonces, nuestro filial era el Cultural de León y los tiempos aquellos en los que los filiales eran clubs independientes. El Cultural jugaba entonces en un potente Grupo VIII de la Tercera División en la que tenia mucha experiencia, llegando incluso a coincidir con el primer equipo unos años antes.

Aquella era una división muy leonesa con el filial de la Ponferradina, Fabero, At. Bembibre, Hullera, La Bañeza y At. Astorga. Además, había otros potentes rivales como el Zamora, la Segoviana o el siempre respetable filial de la Unión Deportiva Salamanca. En aquel entonces, el objetivo era el de siempre, la permanencia, pero la marcha fue inesperada y los resultados excelentes. La emoción fue aumentando hasta tal punto que en la última jornada había varios aspirantes a la última plaza que daba paso a la liquidación de ascenso. Aquel fin de semana del 24 de mayo de 1992 el Cultural se desplazó a El Burgo de Osma con un claro objetivo: ganar, y vaya si lo hizo… venció por un contundente 0-4. El filial se llevó la cuarta plaza por el golaveraje, al empatar a 46 puntos con Salmantino y Almazán. Como muestra de la potencia del fútbol leonés, los otros clasificados fueron Zamora, At. Bembibre y At. Astorga. Este ha sido, hasta esta temporada, el hito más grande de la historia de nuestro filial. Pero, ¿Qué pasó después?

El objetivo no era otro que soñar, más teniendo en cuenta que el primer equipo estaba en Segunda B, lo que complicaría la permanencia de dos equipos en la misma categoría a nivel deportivo. Al ser clubs federativamente separados, el ascenso podría haberse dado. Aquel mes de junio del año olímpico se marcó por el excelente papel que nuestra plantilla, repleta de gente de la tierra, se enfrentó a Racing de Ferrol, Móstoles y Caudal de Mieres. El equipo gallego era el más fuerte y fue el que logró el ascenso, pero nuestro equipo firmó grandes actuaciones como las victorias en Mieres y en casa ante el club madrileño. Hasta la fecha, este había sido el mayor hito de nuestro segundo equipo… hasta 2021.

Por otra parte, va a hacer una década de aquellos sucesos que llevaron a nuestro primer equipo a Tercera División, un infierno del que salimos, pero del que hemos disfrutado en los últimos años con nuestro filial. Ahora vienen otros tiempos y otros retos, ¿Por qué no repetir la misma historia en una categoría más? La Cultural no ha terminado la temporada. Nos queda la última palabra por decir. Finalmente, que estas humildes líneas sirvan de homenaje a nuestro Júpiter y a aquella generación que nos hizo soñar por aquel entonces. También sois nuestra historia.

Rodrigo Ferrer Diez

Historiador de la Cultural y Deportiva Leonesa

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